lunes, 31 de julio de 2017

TIPOS DE CAFÉ


Se le llama café a las semillas del fruto del árbol llamado Cafeto, de estas semillas luego de varios procesos de tostado y molido, se hace una infusión a la cual también se le denomina como café.



El cafeto es una planta originaria de África del norte, se ha cultivado desde hace siglos en la región de Etiopía, en donde se inició su consumo difundiéndose a otras regiones, en torno al descubrimiento de esta planta y de los efectos “energizantes” que se obtienen al consumir infusiones de sus semillas. Han surgido muchas leyendas e historias, que si bien son en algunos casos fantasiosas, guardan dentro de sí, un cierto realismo en cuanto al surgimiento del consumo de estas semillas en torno al norte africano. Fueron los árabes quienes luego de haber conquistado el norte de áfrica y ya que el Corán prohibía el consumo de bebidas alcohólicos, quienes introdujeron el consumo de las infusiones de café en el mediterráneo y en regiones tan alejadas como la india. Su introducción en occidente se inició primero en Constantinopla en donde se abrieron los primeros cafés para servir esta bebida, continuándose la costumbre de crear establecimientos especiales para la degustación de esta bebida en otras partes del mundo. Se debe de destacar que el café ha sido consumido durante siglos por los habitantes de Etiopía, primero consumiendo los frutos y haciendo infusiones con las hojas del cafeto, y no es sino hasta el siglo XV que se conoce del consumo de bebidas a base de las semillas tostadas del cafeto, a esta infusión se le añadían originalmente en un comienzo miel, azúcar y en algunas ocasiones sal, además se descubrió que en las infusiones hechas con las semillas se obtenían mayores efectos que con los frutos o las hojas, esto se debe a que en las semillas hay mayor concentración de diversas sustancias como la cafeína, que en el resto de las partes de la planta. Se destaca que el café es una de las plantas que más compuestos y sustancias químicas poseen en la naturaleza, siendo sólo precedido por el chocolate.

Los tipos de café pueden variar en el sabor, olor y en la cantidad de algunas sustancias contenidas en él, gracias a las condiciones ambientales, la composición del suelo en el que se cultive, y los diversos agentes químicos que pudieran entrar en contacto con él durante los procesos necesarios que se realizan antes de consumirlo, etc., influyendo en su sabor y aromas.
Juan David Pardo Montoya
Café de Etiopía. Es el café que se cultiva en la región de donde es originario siendo cultivado en las inmediaciones del monte Yirgacheffe y el monte Hararar, siendo natural de esta región montañosa, su sabor es ligeramente afrutado y posee poca acidez. Se destaca que además del café cultivado en esta región existe el café silvestre que posee un sabor y aroma diferente a las demás variedades del mundo.

Hoy en día, el café se cultiva en tres zonas geográficas en el mundo, Latinoamérica, África e Indonesia, ubicadas en lo que se conoce como el Cinturón del Café: una franja comprendida entre el Trópico de Cáncer y el Trópico de Capricornio, de donde proviene de la semilla del fruto del cafeto.

En las antiguas colinas que flanquean el enorme Valle del Rift en África surgieron los primeros cafetos, alimentados por los ricos suelos volcánicos de la región y rodeados por un clima templado. Fue en estas colinas del oriente africano donde inició el largo recorrido del cafeto alrededor del mundo.

Etiopía es considerada la cuna del café y en este país existen diversas historias sobre su descubrimiento además de que la tradición de tomar café es uno de los aspectos culturales más arraigados entre la población.
Juan David Pardo Montoya


Café de Colombia: Colombia está ubicada muy cerca de la línea ecuatorial, lo cual le garantiza una alta luminosidad a lo largo del año. La cordillera de los Andes, que se divide y cruza el país de sur a norte,  separa la Amazonía de las costas colombianas sobre los océanos Pacífico y Atlántico. Las montañas y el impacto de los océanos y la Amazonía crean además condiciones climáticas y regímenes de lluvia excepcionales, que le permiten al país cosechar café durante todos los meses del año. En algunas regiones del país se cosecha hasta 50 semanas al año. Es así como Colombia es el único país que puede ofrecer café fresco al mercado permanentemente. 
Juan David Pardo Monoya
El origen volcánico de nuestros suelos y las altas alturas en las que se produce café en Colombia, que se derivan de su cercanía con la línea ecuatorial, le confieren atributos adicionales al café colombiano con atributos balanceados. El café colombiano es suave, de taza limpia, con acidez y cuerpo medio/alto, y aroma pronunciado y completo.
La calidad del café colombiano no sólo se deriva de las condiciones ambientales existentes en nuestro país; también surge del compromiso y dedicación de nuestros cafeteros y de sus organizaciones.

El café colombiano es cuidadosamente seleccionado por los productores desde el momento en que se escoge una variedad de café arábico y se siembra en su finca. Para poder hacer la selección adecuada, los cafeteros colombianos cuentan con la investigación científica de Cenicafé y el apoyo del Servicio de Extensión de sus Comités Departamentales de Cafeteros. Gracias a este apoyo se llevan a los pequeños productores las mejores técnicas para tener cultivos sanos y productivos.
Juan David Pardo Montoya
Cuando llega el momento de la cosecha, los productores recolectan solamente los granos maduros. Aunque esto conlleva un esfuerzo adicional en la difícil topografía y pendientes de los Andes colombianos, los productores colombianos saben que mezclar granos maduros con aquellos en diferentes estados de desarrollo genera problemas significativos a la calidad del café. Los pequeños productores realizan procesos de poscosecha (conocidos localmente como beneficio) en sus parcelas, donde se realizan procesos de selección adicionales, eliminando los granos defectuosos. En estos procesos se despulpa, se lava y se seca el café de acuerdo con los estándares asociados con el Café de Colombia. Posteriormente el café se trilla y se selecciona nuevamente para obtener el café verde, materia prima base para la tostión de café. Cuando el café se va a exportar, se analiza y se cata nuevamente, antes de permitir su comercialización en los mercados internacionales.
Juan avid Pardo Montoya


Café de Brasil: El Café de Brasil es de la variedad arábica y entre otras características, se reconoce a este café por su sabor dulzón, similar a los cafés africanos como el de Kenia, aunque no tiene la acidez característica del afamado café africano.
Además de ser Brasil el mayor productor y exportador del mundo, también es uno de los mayores consumidores de esta bebida, que además es una bebida social que forma parte de su manera de entender la vida. En Brasil se ofrece un cafezinho a cualquiera que entra en un comercio, o al llegar a una casa como parte de la relación de cortesía social.
Juan David Pardo Montoya
Quizás por esa forma de convivir con el café tanto como productores como también como consumidores, se ha creado una gran cultura de café en este país sudamericano y hoy en día el Café de Brasil se considera como uno de los mejores cafés del mundo.
La industria cafetera brasileña, para garantizar la calidad del café que se exporta introdujo el denominado Sello de Pureza que se combina con una mayor información sobre su producto tanto dirigida a los compradores o importadores como a los propios consumidores.
 El café de Brasil es habitualmente un café con mucho aroma y no demasiado cuerpo, un café con sabor intenso y notas dulces muy características. Precisamente por su baja acidez es un café que apetece tomar casi a cualquier hora. Precisamente, esa característica de su baja acidez hace que se esté investigando en técnicas bioquímicas para dotarle de un poco más, ya que la acidez del café se considera una virtud, muy presente en otros cafés como el de Kenia del que hablaba antes.
Juan David Pardo Montoya




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